*Un día, en 1493, llegaron unos seres extraños a tierras borinqueñas. Venían de un lugar llamado Europa, dirigido por un navegante llamado Cristóbal Colón. Se hacían llamar cristianos y estaban armados. Venían a buscar riquezas de nuestros antepasados, explotaron las tierras, esclavizaron y asesinaron a nuestro pueblo. Luego se dieron cuenta que escaseaba la mano para trabajar sus grandes hazañas y la sustituyeron por cientos de miles de africanos esclavos. Nuestros antepasados resistieron, se organizaron y lucharon, pero el instinto sangriento de los invasores se impuso.
*Puede haber empezado el artículo con las polémicas respecto al encuentro de dos mundo, como es por ejemplo la entrada de Colón; si fue por Aguada, Añasco, Guayanilla o Guánica, o la polémica de si somos negros, taínos o blancos. Si podemos estudiar estos temas y analizarlos, pero no podemos pasar por alto la esencia cultural, política e histórica de nuestro pueblo. De eso se trata la conciencia , de descubrir a los que quieren tapar la realidad con demagógias y especulaciones falsas. La enseñanza de la historia debe darse desde un plano real y no desde uno de sombras, humo y parchos para que las generaciones conozcan quienes somos y quienes nos han engañado, robado y matado por objetivos mezquinos.
*Puerto Rico estuvo colonizado por España por 400 años y luego 100 más, por Estados Unidos, para un total de 511 años coloniaje. Hoy los invasores junto a los gobiernos locales celebran el descubrimiento. Estos encubridores de la historia celebran el robo, la esclavitud, el genocidio y la explotación de más de 500 años de coloniaje. ¡Esta es su gran fiesta!
*Pero los que conocemos toda esa historia deshumanizadora no celebramos sino concientizamos de todo este proceso de lucha a través de los siglos. Es nuestro deber rescatar el significado de estos 500 años de resistencia de nuestro pueblo encarnado desde Agueybana II El Bravo, Betances, Mariana Braceti, Hostos, Don Pedro Albizu, Lolita Lebrón y todos los hombres y mujeres que se han negado arrastrarse ante una vida de opresión.
*Los invito a que conozcan las virtudes que hacen que el ser humano crezca en la carrera de ser mejores. Los conceptos de amor, justicia y libertad no están hechos para los animales. Los animales no pueden ser justos, ni amorosos, ni libres, los seres humanos si podemos escoger esos dones y hacerlo nuestros; no es lo que cuesta lograrlo si no lo que vale. Aquí ya no hay negros, ni indios, ni blancos ya somos una nueva generación de puertorriqueños que esta conociendo quienes fuimos y que somos. No queremos ser ni chinos, ni españoles, ni otros, queremos ser lo que somos, puertorriqueños y aceptar así una historia que nos absuelve todo mal y nos da la naturaleza fuerzas para seguir luchando contra toda genética animal.
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